Entrevista a Xavier Martín Saigí

PARTE 2

Por Alejandro Crimi


INSTRUMENTOS

Toco el piano, la guitarra, el acordeón y el bandoneón. Y me encuentro a gusto con todos. El más desagradecido es el bandoneón, porque es tan difícil de tocar que a poco tiempo que estés sin tocarlo ya pierdes mucho. No puedes mantener una línea si no estudias a diario con el bandoneón. Yo todos los años vuelvo a estudiar bandoneón de cara a la época de verano, que es cuando más salen cositas para hacer.

Y la frecuencia con la que toco cada instrumento va por épocas y por necesidades. En invierno me encanta tocar el piano (piano bar), pero aquí desgraciadamente no hay muchas oportunidades para hacerlo.  

Mi status ideal como músico es estar con un piano de cola y tocar la música que a mí me apetece y que considero que comunico bien a la gente. Eso lo he hecho durante muchos tiempo, y desde hace 3 años vuelvo a hacerlo en uno de los hoteles del parque temático de Port Aventura. Allí, para la época de navidad, toco el piano de cola. No me obligan ni me prohíben hacer ningún tipo de música. Si estoy tocando una canción y veo que alguien está cantando la letra de la canción conmigo, pienso que todo va bien. Me da mucha satisfacción ver que se te pone alguien al lado y comprobar que tiene un interés sobre la música que tocas. Ese intercambio para mí es lo mejor.


DOCENCIA

Me siento muy bien dando clases de música. Empecé a dar clases en el año 2005. Una academia de música buscaba un profesor de acordeón y, como sabían que yo tocaba, me llamaron y me hicieron la propuesta. Me pareció muy interesante y acepté. Y al tiempo ya estaba dando clases de acordeón, piano y guitarra, en 3 sitios distintos.

Y la novedad es que desde no hace mucho, tengo incluso un alumno argentino de bandoneón (ríe con complicidad).


GRUPOS Y DISCOS

Dúo Laura y Xavier

Cuando dejé el trabajo en el hotel, mi actividad de músico se diversificó mucho. Mis amigos del mundo de la música comenzaron a llamarme para hacer sustituciones o para acompañar cantautores, y luego para dar clases. Así que por la mañana iba a la oficina, por la tarde hacía docencia musical, y en los fines de semana tenía bolos o actuaciones.

Una vez un amigo me comentó que le habían ofrecido tocar 2 días en un restaurante de Altafulla, y me pidió si lo podía sustituir el segundo día, ya que él tocaba en una orquesta y no podía ir. Él actuaba con su hija, que cantaba muy bien. Y me preguntó si podía prestarle mi equipo. "Yo el lunes voy a tu casa a buscar el equipo, y me voy al restaurant a tocar con mi hija. Te dejo el equipo allí y luego, cuando tú vayas a tocar el martes, te lo traes de vuelta. ¿Te parece bien?", preguntó. "¡Vale, perfecto!", contesté. Según lo acordado mi amigo pasó por casa, y yo decidí acompañarlo para enseñarle cómo iba el equipo. Y entonces mi hija Laura, que entonces tenía 15 años me preguntó si podía acompañarme. Vino conmigo a Altafulla, y cuando estábamos ya de vuelta en casa me dijo: "Oye papá, ¿yo podría cantar?" Probamos, y así descubrí el enorme potencial que tenía mi hija.

Laura había intentado empezar en el Conservatorio, y por problemas de horarios solo había hecho 2 años de piano. Además la enseñanza reglada no le convencía demasiado. Pero lo de la música en vivo se le da muy bien. 

Empezamos a trabajar y en poco tiempo pasamos de hacer sustituciones en bodas, en principio solo para amigos, a un no parar. Con Laura estuvimos 6 o 7 años moviéndonos por toda Cataluña. Luego mi hija por motivos laborales lo dejó, y además ahora tiene que cuidar a mi nieto. De todas maneras vamos haciendo lo que podemos, y este verano confío en que podamos hacer algunas cosas interesantes. 

Laura i Xavi
Laura i Xavi
Tapa del CD Sudtango 4
Tapa del CD Sudtango 4

Sudtango

Durante muchos años una de mis ilusiones era conseguir un bandoneón, y finalmente lo conseguí. Estuve un buen tiempo estudiando bandoneón en casa y aquello empezaba a sonar. Y dio la coincidencia de que en 2007 llegaron unos amigos míos de Argentina, que tenían un dúo de tango (flauta y guitarra), y me sumé a ellos con el bandoneón. Allí nació el proyecto de Sudtango.    

Inicialmente el guitarrista se iba a quedar aquí, y la flautista tenía que volver a Argentina. Pero por esas cosas que tiene la vida, la cosa se dio al revés. El guitarrista volvió a Buenos Aires y la flautista, Denise Chechanik, se quedó en Cataluña. Así que Sudtango pasó a ser un dúo de flauta traversa y bandoneón.

Al principio nos movimos mucho y estuvimos 4 o 5 años haciendo bolos por toda Cataluña, acompañando a Enric Company, un showman y presentador de TV que hace monólogos. Él hacía monólogos y nosotros le poníamos el contrapunto serio de música. Trabajamos bastante y conocimos pueblos que ni sabíamos que existían.

Los últimos veranos tocamos los domingos al mediodía en el Ruc (Plaça Pallol, Tarragona), y algunas veces colabora con nosotros Josep Maria Tuset, un actor genial de Tarragona muy polivalente.  

Con Denise ya hemos grabado 4 CDs de tango argentino y estamos por sacar el 5º.

Sudtango
Sudtango
Conrad Setó, David Castell y Xavier Martín
Conrad Setó, David Castell y Xavier Martín

Sopa de Peix

Hace 4 años me llamaron para cubrir la baja del guitarrista de Sopa de Peix, y desde entonces estoy en el grupo.

Sopa de Peix es un grupo de habaneras que tiene 10 años de historia, está muy profesionalizado y funciona muy bien en cuanto a la cantidad de trabajo. 

Allí contamos con un auténtico crack del acordeón, Conrad Setó, que fue durante muchos años el acordeonista de Ovidi Montllor, y con el carisma de David Castell.

El grupo está muy consolidado y ya hemos grabado el primer disco. Venimos de una temporada muy buena, y se perfila otra mejor. Ayuda mucho tener un manager como Lluis Ortiz, que también es sonidista y un encanto de persona. Lluis es de Reus, y se encarga de mover el grupo. Estamos en muy buenas manos. 

La habanera es un género musical muy ligado al verano, porque se estila tomar ron quemado y cantar al aire libre. Por eso la temporada de habaneras empieza a mediados de Junio y llega hasta final de septiembre. El resto del año la actividad queda más reducida.

Sopa de Peix
Sopa de Peix

Participación en otras agrupaciones

Con la Big Band de Rambla Music vamos haciendo conciertos y actividades puntuales. A lo largo del año siempre hay un musical muy potente, como el de ‘Recordant Mecano’ (3-02-2019), donde también cantó mi hija.

Y gracias a Josep Maria Tuset, que está muy metido en el mundo de la reconstrucción histórica romana, participé durante 2 años en un grupo de construcción civil romana que se llama Thaleia, en el cual estuve montando un grupo de música romana.

Grabamos un CD de música romana, o lo que uno se imagina que sería esa música con los instrumentos que disponían en su momento. Como no existen partituras ni registros de la época, el resultado musical es especulativo. 

Xavier afinando una pandoura construida por el luthier Martí Romero Torrelles  Carlos Gardel
Xavier afinando una pandoura construida por el luthier Martí Romero Torrelles Carlos Gardel

LITERATURA

Carlos Gardel
Carlos Gardel

El tema de la escritura fue para mí una necesidad. Inicialmente escribí una novela muy relacionada con la música. En ella recopilé muchas de las historias que había vivido cuando trabajaba en el hotel. También anécdotas de mis viajes a Argentina y los relatos que me contaban mis abuelos. Todas esas vivencias las volqué en la novela.

Por otro lado había escrito un guión teatral que nunca se llegó a poner en escena, donde había un hombre que le encantaba Carlos Gardel y quería ser su doble. Era para una obra donde íbamos a colaborar con mi hija, ella cantando y yo al piano. 

Y entonces ligué todo y salió la novela "Banda sonora", que muy inocentemente presenté al Premio Planeta. No me dieron ni las gracias, pero me hacía ilusión participar. Y tengo el resguardo de que presenté mi novela al Premio Planeta.

Después escribí un cuento para un certamen literario de terror, en un pueblecito cercano a Montroig que se llama Pratdip. En ese pueblo, Manuel de Pedrolo rescató una historia del 1800 protagonizada por un conde chupasangre y sus diabólicos perritos con dientes de vampiro llamados "Dips". La historia se popularizó tanto en la zona que le dió nombre al pueblo (Pratdip = Prados de Dips), e incluso se plasmó en su heráldica: en el escudo del pueblo está el perrito. 

Mi mujer es de Pratdip, y tenía dos tíos que eran curas y no le perdonaban a Pedrolo que hubiera escrito "esa salvajada del pueblo". Se molestaban porque veían muy mal "que se nos conozca por estas cosas".  

Y como todo lo que he escrito siempre ha tenido relación con la música, se me ocurrió hacer un cuentito que hablaba de un chaval que tocaba el violonchelo. El instrumento se le rompía y cuando lo llevaba a reparar le ponían un "alma" de palo santo proveniente de un árbol que en su día había sido impactado por un rayo misterioso. Y entonces el violoncello tenía algo de magia.

El cuento resultó finalista y fue premiado en el certamen.   


VIDEO

Mi hija Laura conoce a una gente que tiene una productora de vídeo, y entonces cuando cumplí los 60 años me regaló el videoclip de la habanera "Vestida de nit" (Laura en voz, y yo en guitarra). Se grabó en estudio, pero se filmó y se hizo el playback en el Serrallo. ¡Quedó un vídeo lindísimo! El vídeo tiene, solo en Facebook, como 27.000 visitas, y como en principio era un regalo familiar y no habían puesto los créditos, nadie sabía quién lo había hecho. Entonces luego, el productor Iván Rodríguez nos propuso hacer otro vídeo. El resultado fue "Laura i Xavi", que se filmó la mitad en estudio, y la otra mitad en una terraza con la Catedral de Tarragona de fondo. Y a la voz de Laura y mi guitarra, se sumó el clarinete de Aleix Durán.  

Tiempo después me llamó Iván y me preguntó si quería participar en un vídeo como actor. Nunca me he visto como actor solo, pero he hecho cosas de teatro y me da igual estar en un escenario de una manera o de otra. "Si no hay que desnudarse... porque ya tengo cierta edad", le dije. 

Entonces me puso en contacto con la persona que había generado la idea de ese cortometraje. Me contó de qué iba y me pareció una buena idea. También acordamos el tema de la música, que interpreté en bandoneón. La filmación se hizo en la estación de Riudecanyes - Botarell. Recuerdo que pasé frío... era pleno invierno y estaba con mis marianos térmicos. Los marianos son calzoncillos de viejo que llegan hasta abajo, tipo oeste (ríe). Me la pasé muy bien. Tenía que llevar reloj y cierta ropa, y usé unas botas argentinas que me regaló un amigo de Buenos Aires a quien le tengo mucho cariño.    

El corto se llama "El viaje" (Mussol Films, 2018) y fue dirigido por Abel Cobo. Pasó por varios festivales y obtuvo 4 selecciones.


VIVIR DE LA MÚSICA EN TARRAGONA

El panorama de la música está muy mal en Tarragona y en todos lados. Si eres músico de un solo instrumento y de un solo tipo de música, lo tienes muy difícil. Yo lo tengo más fácil por el hecho de tocar más de un instrumento, y así voy picando un poquito de todos lados. El hecho de diversificar la música me permite entrar en mercados diferentes. 

En estos tiempos sigue vigente la famosa frase de "no disparen al pianista", porque siempre es al primero que "matan". Es el más prescindible. Y con la llegada de los secuenciadores o de esos teclados que ya tienen grabada la música, donde aprietas un botón y listo, ahora cualquiera se vende como músico. En los hoteles o salas de baile eso se ve muchísimo. Y no es lo mismo, porque a alguien que sólo sabe apretar botones no le puedes pedir que te toque una canción. En cambio a un músico sí. Tampoco ayuda cierto intrusismo de gente que pierde el culo por estar arriba de un escenario. En otros lugares he escuchado que hay músicos que llegan a pagar para subir a un escenario. Es el colmo.... aquí no se ha llegado a este punto, pero siempre está la picarezca de no valorar el trabajo de los músicos.    

Otra frase muy recurrente es la de "y además de músico, ¿qué haces?" o "eres músico, pero ¿de qué vives?", porque está muy asociado el tema de que como músico no te vas a ganar la vida. Por eso mucha gente no lo considera un trabajo.

Desde el Estado se debería intentar mejorar la condición de los músicos. Creo que es muy bonito pasar por una esquina y ver a un buen músico tocando. Puedo entender que si el músico se pone en la puerta de un negocio, o debajo de la ventana de una casa a determinadas horas, pueda ser un coñazo. Pero si se hace bien es muy enriquecedor culturalmente. Hasta hace un año, aquí en Tarragona, esto se perseguía. La Guardia Urbana le requisaba los instrumentos al músico, imponiéndole una sanción administrativa (sino no se le devolvía el instrumento). Por suerte la normativa ha cambiado y ahora puedes pedir al ayuntamiento una licencia para que te autoricen a tocar en determinados lugares, días y horas. Me parece genial. Eso habría que potenciarlo, dar más permisos y facilitar las gestiones administrativas. Sería bueno también que no se pusieran trabas a los negocios aptos para la música en vivo, como lo son los bares y restaurantes.

También sería importante llegar a un consenso para reglamentar adecuadamente la música sin amplificador, y a nivel institucional se deberían potenciar más los recursos disponibles: en Tarragona hay 2 teatros espectaculares que están cerrados y en condiciones lamentables. Y por supuesto potenciar todas las actividades institucionales asociadas a la música.

Aquí en el Serrallo hay un teatrito lindísimo, de principios de 1900, muy bien restaurado, que hace actividades interesantes. Además la actividad portuaria es muy dinámica. En uno de los tinglados del puerto se hizo hace poco un Festival de Jazz que movió mucha gente. Sé que quizás no sea el sitio más idóneo para un concierto, por la acústica de los galpones; pero es que no hay nada más. Pienso que al menos se debe intentar potenciar lo que ya se tiene, y ofrecer las facilidades necesarias para que la gente se involucre. 

Se podrían coger alumnos de escuelas y darles la oportunidad de que sepan lo que es tocar delante de público. Se pueden hacer muchas cosas, pero ahí entras en la dinámica del tema político: en un país en el que las listas de espera de la sanidad están como están, la música queda en un segundo plano.